Quizá este sea el momento cumbre de Accept, posterior al subidón de Breaker y previo a Balls to the wall, que para mí es la joya de la corona. La nitidez en las guitarras, las estructuras sólidas y la capacidad para parir ideas más que válidas sólo se ven empañadas aquí por algún pequeño parche un poco cutroncillo en forma de final abrupto; véase por ejemplo lo mal que "aparca" la canción que da título al LP. Estos pequeños defectillos en el acabado final lo convierten en una colección de canciones un poco más brusca, menos madura que la de Balls to the wall; pero a cambio el disco ofrece una enorme furia controlada, una adrenalina tan bestiaja y a la vez tan bien dirigida que lo convierte en algo único de escuchar.Para ver el articulo completo haz click AQUI
Fuente: www.elportaldelmetal.com







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